martes, 14 de junio de 2011

Joseph Brodsky

UNA CONFERENCIA

Como errar es inevitable, puedo fácilmente ser tomado
por un tipo que está de pie ante ustedes, en esta sala llena
de lo que son ustedes. Pero en una hora, en fin,
esto se habrá enmendado, a costa mía y de ustedes,
y el lugar volverá a pertenecer
a las partículas elementales, mucho más flexibles
que una forma humana particular, o una reunión cualquiera.
Algunas partículas son libres aún. No todo es polvo.

De manera que mi indisposición para admitir que soy
yo quien está frente a ustedes ahora, o lo contrario,
tiene menos que ver con mi modestia o solipsismo
que con mi respeto por el futuro prójimo de este local,
esas susodichas partículas que flotan libres
hasta posarse en la superficie
reluciente de mi cerebro, sin que ningún trapo húmedo
y ansioso pueda capturarlas y eliminarlas.

Lo más interesante del vacío
es que está precedido por lo lleno.
Los primeros en comprender tal cosa fueron, creo,
los dioses griegos, cuya especialidad era la ausencia.
Piensen, pues, que ensayamos para un bis divino
donde actúo, como ven, para la galería.
Todas nuestras acciones son vanidad.
Pero yo tengo prisa.

Una vez que conoces el futuro, puedes hacerlo
adelantarse. Igual que las figuras y los muebles de mi casa.
Perder protagonismo no es una virtud
sino necesidad, y uno tiende a apreciarlo mejor
cuando cae la tarde, si bien desde un punto de vista
numérico es más fácil no ser yo
que no ser ustedes. Como el cisne dijo al lago:
No me gusto. Pero bienvenido a mi reflejo.


                                     Joseph Brodsky
                                     Traducción de Abraham Gragera

lunes, 13 de junio de 2011

Les Murray

POESÍA Y RELIGIÓN

Las religiones son poemas. Hacen confluir
nuestra vigilia y nuestros sueños, nuestras emociones,
instintos, nuestros gestos innatos, nuestro aliento

en el único todo concebible: la poesía.
Nada de lo dicho fue soñado más allá de las palabras
y nada es verdadero hasta que no figura en ellas.

Un poema, al lado de una religión organizada,
es como la breve noche de bodas de un soldado,
por la que ha de vivir y de morir. Pero esta es una pobre religión.

La plena religión es el poema largo que amorosamente se repite:
como cualquier poema, ha de ser completo, inagotable,
con giros que nos hagan preguntarnos ¿por qué hizo esto el poeta?

No se puede rezar una mentira, dijo Huckleberry Finn:
no se puede poetizar con otra. Es el mismo espejo:
mudable, oblicuo, que llamamos poesía,

y que una vez centrado, llamamos religión,
y dios es la poesía atrapada en cualquier religión,
atrapada, no presa: atrapada como en un espejo

que él atrae, siendo en el mundo lo que la poesía
es al poema, una ley contra su clausura.
Siempre habrá religión en torno mientras haya poesía

o mientras falte. Ambas son un don, e intermitentes,
como el vuelo de esos pájaros –palomas moñudas, rosellas multicolor-
que cierran las alas, las baten, y las cierran de nuevo.


                                          Les Murray
                                          Traducción de Abraham Gragera

jueves, 9 de junio de 2011

Jaroslav Seifert

SÓLO UNA VEZ

Sólo una vez he visto
el sol ensangrentado.
Ni una más.
Se hundía terrorífico en el horizonte
y parecía como si
alguien hubiera abierto de una patada
las puertas del infierno.
Pregunté en el observatorio.
Y ahora sé por qué.

El infierno está, es sabido, en todas partes
y anda sobre dos piernas.
Pero ¿y el paraíso?
Puede que el paraíso no sea más
que una sonrisa
que esperamos durante mucho tiempo,
y labios
 que susurran nuestro nombre.
Y cualquier breve instante
en que se nos conceda olvidar
que el infierno existe.


Y AHORA ADIÓS

A todos los millones de versos que hay en el mundo
he añadido unos pocos.
Probablemente no más sabios que el chirriar de un grillo.
Lo sé. Olvidadme.
Mi fin está cerca.

No llegaron a ser como las huellas
del primer hombre en el polvo lunar.
Si aun así chispearon a veces
no fue por su luz.
Amo este lenguaje.

Y lo que obliga a los labios
mudos a estremecerse
conformará los besos de los amantes
cuando paseen por los campos dorados y rojos
del crepúsculo
con lentitud tropical.

Cuando brota en nosotros la poesía
nos sobresalta. Como el amor,
como el hambre, las plagas, la guerra.
A veces mis versos han resultado desconcertantes, ridículos.
.
Pero no tengo excusas.
Creo que esforzarse en buscar palabras hermosas
es mejor
que aniquilar y matar.

                                    Jaroslav Seifert
                                    Traducción del inglés de Abraham Gragera

domingo, 29 de mayo de 2011

Para los años 10 (Siete poetas españoles)



"Basándose en la especifidad de los estilos y aboliendo las dicotomías y el epigonismo, así como las perspectivas panorámicas o grupales, Para los años 10 -7 poetas españoles nacidos en los 70- es una antología donde se muestran algunas de las voces más destacadas y novedosas de la poesía española de este principio de siglo y que, a buen seguro, darán que hablar en las próximas décadas, empezando por la actual: la de los años 10. Los poetas incluidos nacieron en los 70, época crucial para el desarrollo de la historia reciente de España, y empiezan a publicar en el cambio de milenio".

Mariano Peyrou

Abraham Gragera

Carlos Pardo

Rafael Espejo

Raúl Alonso

Juan Antonio Bernier

Juan Andrés García Román 
*

martes, 3 de mayo de 2011

Stanislaw Jerzy Lec

PENSAMIENTOS DESPEINADOS (SELECCIÓN)

Recordad que cuando el diablo quiere dar un puntapié a alguien, no lo hace nunca con su pezuña animal, sino con su pierna humana.

*

Cuando destruyáis las estatuas, conservad los pedestales. Siempre pueden servir.

*

Todo está en manos del hombre. Es por eso que debe lavárselas a menudo.

*

La estupidez es la madre del crimen. Pero sus padres son con mucha frecuencia los genios.

*

Prefiero la inscripción “Prohibido entrar” a “Sin salida”.

*

La constitución de un país debe concebirse de manera que no viole la constitución del ciudadano.

*

Soy bello, soy bueno, soy fuerte, soy inteligente. ¡Y soy yo quien ha descubierto todas esas cosas!

*

La libertad no puede simularse.

*

Las transfusiones sanguíneas se hacen con frecuencia de bolsillo a bolsillo.

*

Incluso en su silencio había faltas de ortografía.

*

No abras nunca tu puerta a aquellos que, de todas formas, la abren sin tu permiso.

*

No contéis vuestros sueños. ¿Y si los freudianos llegasen un día al poder?

*

Cada siglo tiene su Edad Media.

*

Cuando veo a las estrellas hundirse en un lago, me consuelo siempre diciéndome que no están habitadas.

*

Optimismo y pesimismo se diferencian sólo por la fecha del fin del mundo.

*

¡Y pensar que con el fuego que Prometeo robó a los dioses quemaron a Giordano Bruno!

*

Cuando un caníbal come con cuchillo y tenedor, ¿se puede hablar de progreso?

*

La indignación jamás debería ser tan profunda como para que no pueda estallar.

*

El tiempo hace su obra. ¿Y tú, ser humano?

*

Se puede cambiar de fe sin cambiar de Dios. Y viceversa.

*

Las heridas cicatrizan, pero las cicatrices crecen con nosotros.

*

No todas las noches terminan con la aurora.

*

Los héroes de los antiguos mitos estaban prácticamente desnudos; los de los mitos contemporáneos lo están del todo.

*

Tendría que haber también centros de desintoxicación para los hombres ebrios de felicidad.

*

Qué delicia, la perspectiva: ver a los enemigos tan pequeños…

*

Entra en ti mismo sin llamar.

*

La voz de la conciencia también sufre mutaciones.

*

¡Oh soledad, cuán superpoblada estás!

*

Los vientos cambian la dirección de las veletas.

*

“¡Algo huele a podrido en Dinamarca!” ¡Oh, Dinamarca, qué inmensa eres!

*

Hemos dejado de hacer distinciones entre tumba y monumento.

*

Cuanto más pequeños son los ciudadanos, más grande parece el imperio.

*

La administración de la injusticia recae siempre en las manos adecuadas.

*

¡Reflexiona antes de pensar!

*

El mar de la Indiferencia se ha desatado.

*

¡No fertilicéis los espíritus estériles!

*

Cuando el mito se transforma en realidad, ¿de quién es la victoria, de los materialistas o de los idealistas?

*

Los proverbios se contradicen. He ahí, precisamente, la sabiduría popular.

*

“No es más que un meteorito”, dice la vela con desprecio.

*

También el alma debe a veces ponerse a régimen.

*

Dos líneas paralelas se encuentran en el infinito. Y se lo creen.

*

El amor a la patria no conoce fronteras extranjeras.

*

De un pensamiento genial se pueden suprimir todas las palabras.

*

¡Ábrete Sésamo: quiero salir!

*

Los hombres confunden legislación y legislatura.

*

Si un animal matase con premeditación, eso sería un reflejo humano.

*

Insisto en que a la gente le gustan los pensamientos que no le obligan a pensar.

*

En ciertas fuentes de inspiración las Musas se lavan los pies.

*

Cuando en las fábulas políticas hablan animales es que los tiempos son probablemente inhumanos.

*

Nos encanta que nuestra voz interior provenga del exterior.

*

Siempre que la humanidad tiene la oportunidad de hacerlo, los crímenes se subliman con el arte.

*

Sé el primero en tirar la piedra; si no, te llamarán epígono.

*

Con los coturnos puestos, es muy difícil abandonar la escena.

*

Un tirador experimentado afirma: “Es más difícil alcanzar a los grandes que a los pequeños”.

*

La hoja tiembla: entre tú y yo, ¿por qué tendría que sentirse culpable?

*

Cuando los tiempos son peligrosos, no entres en ti mismo: es ahí donde se te puede encontrar más fácilmente.

*

Se mudó de Sodoma a Gomorra.

*

Los hombres son cosas en manos de expertos.

*

Estoy a favor de reprivatizar la vida interior.

*

El hombre triunfará. Sobre el hombre.

*

La lira de Nerón era un diapasón.

*

¡Si desde el fondo, al menos, todo pareciera elevado!

*

¡Ah si la más alta dignidad del Estado fuese la dignidad humana!

*

“Mane, Técel” es válido incluso con alguna falta de ortografía.

*

También el mal quiere sólo nuestro bien.

*

¿Las fronteras del pensamiento? Busca en el mapa.

*

El humanismo sobrevivirá a la especie humana.


                                  
                                               Stanislaw Jerzy Lec
                                               Traducción del francés de Abraham Gragera

miércoles, 23 de marzo de 2011

Umberto Saba

FEDRA

Sopla un cierzo homicida. Mañana
caerá la nieve y blanqueará las sendas
amigas que subían a tu casa,
en la colina, lejana. Entre los verdes
pinos el valle inmenso repite
en hojas incontables el color
que te gustaba siempre en tus cabellos.
                                                              Fedra
eras; y eres.
                    Más preciosa ahora
que se enciende en la estufa el primer fuego
en raras casas; la estación es un poco
nuestra, nuestro el paisaje; el pensamiento
irradia una última verdad; se hace la ilusión
de que lo peor –quizás- ha pasado.


FANTASÍA

Como en el mar la espuma flotas
en la vida, resistes cada ola,
cada ola te engendra, deliciosa
fantasía de un alba rosa y oro.
Tus oscuros orígenes no ignoro,
no los velo; en mi pecho te abrazo
como una madre joven a su hijo,
vestido de dulzura, jubiloso,

yo que me he asomado al foso
del corazón, mi triste corazón humano.


PRIMAVERA

Primavera que no me gustas, quiero
decir de ti que al volver una esquina,
en la calle, presentirte me hería
como llama. La sombra leve aún
de las ramas desnudas en la tierra
aún desnuda me conmueve, casi
como si yo pudiera aún
tuviera
que renacer. La tumba
parece poco firme para ti, antigua
primavera, que más que otra estación
con crueldad resucitas y matas.


TRES POEMAS A LINUCCIA

I

Era un pequeño mundo y se cogía
de la mano.

Era un mundo difícil, hoy lejano
de nosotros, que lame apenas, como una ola,
la angustia. Entre la vigilia
y el sueño que no acaba de venir, si de golpe,
con su exacto dibujo y su contorno
exacto, un cuadro se destaca e ilumina
tu memoria, dulce en sí, te busca,
como daga enemiga, el corazón.

Era un pequeño mundo y su furor
te cogía de la mano.

II

Al fondo del Adriático salvaje
se abría un puerto a tu niñez. Los barcos
partían a lejanas tierras. Blanco,
en la verde colina desafiante,
de una antigua fortaleza, un humo
brotaba tras un trueno y un relámpago.
El vasto azul lo recibía, y a la bóveda
celeste lo lanzaba. A su saludo
guerrera nave respondía, anclada
junto a tu casa que tenía
una rosa en el muro, rosa
de los vientos.

Era un pequeño puerto, era una puerta
abierta al sueño.

III

De aquel sueño y de aquella furia, todo
lo que has ganado y has perdido,
tu mal y tu bien, te ha venido.


HOJA

Soy como aquella hoja –mira-
en la rama desnuda, que un prodigio
mantiene aún sujeta.

Niégame pues. No vaya a entristecerse
la bella edad que con ansia te azora
y por mí se retrasa con impulsos de niño.

Dime tú adiós, si yo no puedo hacerlo.
Morir es nada; perderte es lo difícil.

        
                       Umberto Saba
                       Traducción de Abraham Gragera  

martes, 22 de marzo de 2011

Yannis Ritsos

EL SIGNIFICADO DE LA SENCILLEZ

Tras las cosas sencillas me oculto para que me encontréis;
si no me encontráis, encontraréis las cosas,
tocaréis lo que tocó mi mano,
las huellas de nuestras manos se unirán.

La luna de agosto brilla en la cocina
como una olla de estaño (ocurre así también por lo que digo)
alumbra la casa desierta y su silencio arrodillado…
el silencio está siempre de rodillas.

Cada palabra es un camino
hacia un encuentro a menudo frustrado,
y es palabra verdadera, mientras insiste en el encuentro.


SEÑALES

Si sabe que lo observan desde una ventana,
cómo puede moverse de un modo tan bello, tan sencillo…
Quiero aprender en qué consiste tal simplicidad.
Bajo la persiana, me miro en el espejo.
Un orificio en la frente me lo impide.

*
No preguntes hasta cuándo durará… no durará; otros toman las decisiones.
Pon la mesa al revés; apaga la luz. El espejo
está lleno de orificios de bala. No mires a través.
Miraré –dijo el otro- por esos orificios.
Veré mi rostro robado otra vez, intacto.
                  
                             Yannis Ritsos
                             Traducción del inglés de Abraham Gragera